EL MANUSCRITO DE OVECO: “ BEATO DE VALCAVADO “

En el plácido valle de La Liébana, entre las elevadas cumbres montañesas de los Picos de Europa, un monje, abad del monasterio San Martín de Turieno, situado en aquel paraje, conocido después como Santo Toribio de Liébana, llamado Beato, escribe un libro sobre el Apocalipsis de San Juan con precioso trazo caligráfico y múltiples viñetas figurativas de vivos colores y expresión hierática, según Justiniano Rodríguez, que se había de convertir en el modelo a copiar por muchos escribas e iluminadores en los escritos de los centros monásticos más destacados del reino de León y Castilla.

El famoso libro de Beato, hoy desaparecido pero conocido por las alrededor de 30 copias que de él nos quedan, fue escrito en el último cuarto del siglo VIII sobre el año 788 en tiempos del reinado del rey Mauregato; y tener una copia suya era, para el monasterio, signo de prosperidad económica y riqueza cultural.

Este hecho dio lugar a que en monasterios como Tábara, Silos , Valcavado, San Pedro de Cardeña y otros muchos se copiaran en sus “sciptoria” Los Comentarios al Apocalipsis de San Juan de Beato, además de otros libros sagrados, dando lugar a un género cultural conocido como “ Los Beatos “ al que numerosos estudiosos han dedicado durante siglos sus esfuerzos.

Uno de estos monasterios, donde un joven llamado Oveco copió en tres meses el libro de Beato a instancia de su abad Sempronio, fue el de Valcavado; Oveco empezó a copiar el libro del Beato el 8 de junio del año 970 y terminaba el 8 de septiembre de ese mismo año, tiempo extraordinariamente corto si pensamos que normalmente se tardaba más de un año.

Más de 5 siglos permaneció el Códice de Valcavado; primeramente en el monasterio conservado como un verdadero tesoro y utilizado como leccionario en determinadas ocasiones escolares y expuesto a la contemplación de las gentes de la comarca quien llenas de admiración lo consideraban como un prodigio sobrenatural elevando a la santidad al autor del mismo.

Cuando a principios del siglo XII la comunidad monástica se extinguió, en opinión de Justiniano Rodríguez, y el patrimonio monástico de Valcavado juntamente con el propio pueblo y el poblado de Revilla situado un poco más al sur y también en la margen izquierda del Carrión pasaron a formar parte del Señorío del monasterio de San Zoilo de Carrión en virtud de la permuta que el rey Alfonso VIII hizo con el mismo en 1179, los vecinos de Valcavado se hicieron cargo de las dependencias monásticas considerando como suyo todo aquello que había pertenecido al monasterio cuidando con todo esmero y cariño fundamentalmente tres cosas: la iglesia, la dieron la advocación de San Andrés; el brazo del monje Oveco al que daban adoración y culto sagrado y su obra, conocida y admirada en toda la Vega de Saldaña y en el Páramo adyacente al monasterio.

Con el paso del tiempo la población de Valcavado fue disminuyendo y entre los años 1572-1578 Teófilo Guerra, Provisor del obispo legionense y Arcediano de Valderas, en una visita que hizo a la iglesia de Valcavado, ante el peligro que suponía para el Códice, los escasos habitantes que tenía el poblado se lo llevó consigo.

Esta es la primera vez que nuestro libro sale del lugar que le vio nacer y en el que tantos sentimientos de admiración y elogio había despertado entre los habitantes de la zona. Aunque hay quien piensa que, desde León donde aparece en 1572 para cotejarlo con otro beato que había en San Isidoro y que hoy se le conoce como “ Beato de Fernando y Dª Sancha “ y que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid, volvió otra vez a Valcavado, lo más probable es que nunca más tornase allí.

Ha comenzado, pues, un periplo que le llevará de León a Madrid donde aparece en 1590 en manos de un secretario de Felipe II llamado Vallejo a quien se lo había prestado el bachiller Amaro Díaz de Flórez de Carrión el cual se consideraba dueño del libro porque se encontraba en la iglesia de San Andrés de Valcavado de la que él era simplemente arrendatario, según el contrato contractual que había firmado con San Zoilo de Carrión en 1548.

De Madrid pasó a Toledo a las manos del P. Jerónimo Román de la Higuera quien nos da testimonio de que el Códice estuvo en poder del secretario de Felipe II “ Yo he visto un libro gótico de estas obras en poder del secretario Vallejo, escrito en era del 1008 que es el año 970, y escribíosle un monje llamado Oveco “ en su inédita Historia Eclesiástica de Toledo.

Posiblemente fue a través del P. Jerónimo, jesuita, cómo el libro de Oveco cayó en poder del P. Antonio Padilla, jesuita también, buen teólogo y gran predicador e hijo del VI conde de Buendía amante de los libros y creador de una excelente biblioteca de manuscritos antiguos entre los que se hallaba el Códice Conciliar Albeldense o Vigiliano.

Una revisión del Códice de Valcavado con vistas a una nueva edición parece que fue el motivo de que fuese a parar a manos del P. Padilla, quien antes de 1611, fecha de su muerte, lo llevó al Colegio de San Ambrosio de los jesuitas de Valladolid. “ Yo hablaré también como testigo de vista, y digo, cuanto al lugar, que no está en Valcavado, sino en el Colegio de San Ambrosio, a donde han tenido modo para llevarlo los Padres de la Compañía de Jesús “ dice el cronista Gregorio de Argáiz en su manuscrito inédito Memorias ilustres de la iglesia de Osma.

Cuando en 1767 Carlos III ordena la expulsión de España de los jesuitas y tres años más tarde manda que todos los libros de sus colegios pasen a formar parte de las universidades con lo que se forman muchas bibliotecas en España, nuestro Beato se incorpora, o por mejor decir, forma, junto con los demás libros de los colegios de los jesuitas de Valladolid, su primera biblioteca universitaria y allí se asentó hasta 1909 en que, por ruina, se hubo de derribar la vieja universidad y su biblioteca.

En virtud de las leyes desamortizadoras de Mendizábal de 1850 por las que los llamados “bienes de manos muertas” pertenecientes fundamentalmente a monasterios, congregaciones religiosas y propietarios de grandes extensiones de tierras pasaron a manos del Estado, el Palacio de Santa Cruz con su excelente biblioteca se convirtió en propiedad estatal teniendo la universidad de Valladolid, desde ese momento, dos bibliotecas: la universitaria y la del Palacio de Santa Cruz.

Allí fue a parar el manuscrito valcavadense cuando, por el deterioro que sufrían, los edificios universitarios hubieron de ser derribados para construir una nueva en el mismo lugar. De todos los libros habidos en la biblioteca universitaria se separaron, por su especial interés, 4787, entre ellos el de Oveco que fueron incorporados directamente a las estanterías de la biblioteca de Santa Cruz procediendo los bibliotecarios de entonces a la unificación de todos ellos catalogándolos con números continuos, correspondiendo al Manuscrito de Oveco el nº 433 que es el que conserva en la actualidad; el resto fueron empaquetados a la espera de un destino definitivo.

El Códice tiene en la actualidad 230 folios de pergamino ( piel de cordero, cabrito o ternero ), escritos en letra gótica y muchos de ellos adornados con expresivas miniaturas; en su origen tuvo alrededor de 250; 14 de ellos desaparecieron, posiblemente por las ilustraciones que contenían, y 5 más correspondientes a las genealogías sobre los nombres de los antepasados de Cristo son, en opinión de muchos, los que hoy forman el inicio del Beato de Fernando y Sancha con el que fue cotejado entre 1572 y 1578; otros como Williams y Ruiz Asensio disienten de esta opinión.

Escrito en letra gótica, como los de San Miguel de la Escalada, el Gerona, Fernando y Dª Sancha, y el de la Seo de Urgel, está embellecido con tres elementos decorativos fundamentales: las miniaturas que mediante imágenes y composiciones profundamente expresivas y de vivos colores ayudan a la comprensión del enigmático texto; las orlas decorativas que enmarcan aquellos episodios correspondientes al texto apocalíptico y las letras capitales iniciales de capítulos que con su mayor tamaño y colorido acostumbran a separar las diferentes partes del texto.

Documento enviado por: FELIX CALLEJA LERONES

Cerrar esta Ventana

Ver imagen más grande

 

 

Ver imagen más grande

 

 

Ver imagen más grande

 

 

Ver imagen más grande

 

 

 

 

 

 

 


Página optimizada para resolución 800 x 600 © Web oficial del Ayuntamiento de Villaluenga de la Vega :: | Contactar | ::